Situado entre el valle de los Moriscos y el valle de los Cristianos, el pueblo de Hornachos se ergue al lomo de la Sierra Grande en el sur de Badajoz. Ofrece al viajero una inmensa variedad de atracciónes turísticas, culturales, naturales e históricas. En este blog trataremos de acercar los encantos tanto del pueblo en sí, como de los alrededores con la Sierra de Mampar, el precioso embalse de Hornachos y como no, otras posibilidades que puedan interesar a los visitantes de estas tierras.

El principal recurso que posee la comarca es su inmejorable estado de conservación natural, donde la acción del hombre en su dimensión industrial no ha llegado a impactar al igual que en otros territorios del país, encontrándonos con un paisaje visual envidiable, de gran riqueza natural, y de elevado atractivo patrimonial y cultural.

Fue durante años un importante asentamiento morisco, el Centro de Interpretación de la Cultura Morisca, ubicado en un edificio mudéjar conocido como «El Pósito» de Hornachos, es uno de los atractivos turísticos de la localidad. En la localidad de Hornachos podemos encontrar el Centro de Interpretación de la Zona de Interés Regional «Sierra Grande de Hornachos», centro dedicado a la protección, difusión y promoción de este Área Protegida que incluye la Zona de Interés Regional (ZIR) y Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA).

La tradicional matanza que aún se sigue realizando en los pueblos con los utensilios de antaño como las artesas, nos brindan productos típicos como chorizos, salchichones, los jamones, las morcillas en todas sus variedades. La «Gastronomía Cinegética» conforma platos de gran exquisitez como el conejo, la liebre, el zorzal, jabalí, etc, muy apreciados entre los amantes de la gastronomía tradicional rural.

Dentro de la gastronomía merece especial atención jornadas  como la Semana Micológica en el mes de Octubre/ Noviembre, ofreciéndonos la posibilidad de degustar una  interesante variedad  de setas que se encuentran en las  sierras de esta localidad. O la ruta de la tapa en abril en la que la  originalidad combinada con las recetas más arraigadas a la cocina tradicional  permiten  saborear auténticas delicias.